martes, 21 de abril de 2009

La Encantada: tradición artesanal como potencial para el desarrollo económico (I)

La cerámica decorativa de La Encantada, en Chulucanas, Piura, se está convirtiendo desde hace unos años en una de las artesanías peruanas más apreciadas en el panorama internacional por su técnica y su delicado acabado. Una tradición ancestral que muchos habitantes de la zona, como los ceramistas de la Asociación Tierra Encantada, siguen cultivando hoy en día a pesar de los obstáculos económicos.

Hace 20 años que empezaron su andadura como gremio artesanal, cuyo primer presidente fue el Maestro Artesano Max Inga Adanaqué, pionero de La Encantada que desde mediados de la década de los 70, decide resucitar la tradición artesana de su tierra natal. Desde 1999 se encuentran formalmente registrados como Asociación de Ceramistas y me reciben en su sede, una sencilla pero amplia edificación de material noble construida con el financiamiento de la fundación española Ayuda en Acción, donde los socios se reúnen en asamblea, reciben cursos, o realizan demostraciones del proceso artesanal (como el realizado para este reportaje).

El tiempo ha pasado y muchos han seguido el ejemplo del maestro Inga; actualmente, existen en La Encantada 180 talleres familiares, 42 de los cuales son miembros de Tierra Encantada; estas familias viven directamente de la cerámica, complementada por otras actividades. Y otros muchos lo hacen de forma indirecta: desde la recogida y venta de leña de algarrobo o el acopio de las hojas de mango a la extracción de la arcilla de las canteras, son muchos los que encuentran en la cerámica de La Encantada una fuente de ingresos. “Además, en comparación con otros lugares los jóvenes no tienen tanta necesidad de migrar, aquí pueden encontrar salidas laborales vinculadas a la tradición artesanal” comenta José Inga Granda, miembro fundador y ex-presidente de la asociación.

Gracias a los apoyos de instituciones públicas y privadas, se ha incrementado la difusión de esta cerámica decorativa (cuya variedad de diseño se ha ido adaptando a los gustos del mercado internacional, abarcando desde el costumbrismo local a la abstracción, pasando por las figuras geométricas) en exposiciones internacionales de artesanía logrando una exitosa acogida entre el público participante y captando el interés de potenciales clientes. “Cada vez que se nos presenta la oportunidad de viajar a una feria, nos reunimos en Asamblea General para decidir democráticamente quien acude representando a la Asociación. Hemos estado en Italia, Colombia, Chile (…) El acudir a estas ferias nos sirve como experiencia para ver lo que hay en otros lugares y qué nos falta acá para llegar a la exportación directa, nuestra meta”, explica Emilio Antón Flores, actual Presidente de Tierra Encantada.

Afectados por la crisis

La actual crisis económica les afecta bastante, si bien la temporada alta de ventas es entre Mayo y Diciembre, estos primeros meses del año han sido más bajos que nunca. Y por ello están en permanente búsqueda de mejoras, de proyecciones que ayuden a posicionar la cerámica de La Encantada como un producto de calidad “que ahora con la crisis debemos vender a precios muy bajos, con tal de vender algo. Tenemos muy buenos acabados y lo que queremos es poder exportar directamente nuestro producto, prescindir de los intermediarios”, nos dice con resignación José Inga. A modo de ejemplo, mucha cerámica de la vendida en Catacaos procede de esta zona, asegurando así el sustento de su familia a través de la ya reconocida fama artesana de estos últimos.

Su máxima aspiración es convertir La Encantada en un centro de turismo artesano con nombre propio y ya se están dando los primeros pasos: “Estamos trabajando con el Cuerpo de Paz Peruano un proyecto que ha sido apoyado por la Organización Mundial de Turismo; consiste en la formación de una Ruta del Algarrobo y del Barro, que agruparía a distintos pueblos, entre ellos La Encantada”. La falta de una pista afirmada de acceso al pueblo y de los servicios básicos de agua, luz y alcantarillado, dificultan el pleno desarrollo de la zona. Ojalá y dentro de poco, podamos contar que ya cuentan con ellos.